Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón

UAGA EXIGE AL GOBIERNO DE ARAGÓN QUE ACTÚE DE FORMA INMEDIATA PARA TERMINAR CON LOS ATAQUES QUE SUFRE EL GANADO OVINO

UAGA EXIGE AL GOBIERNO DE ARAGÓN QUE ACTÚE DE FORMA INMEDIATA PARA TERMINAR CON LOS ATAQUES QUE SUFRE EL GANADO OVINO

Esta madrugada (30 de abril), en el término municipal de Tardienta, un rebaño de ganado ovino ha sufrido un ataque, de lobo o de perros cimarrones, con un balance de 21 ovejas muertas y 12 heridas, de las cuales varias tendrán que ser sacrificadas. En este sentido, la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón, UAGA-COAG, reclama al Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón una solución urgente para los ganaderos que están sufriendo estos ataques.

El rebaño de aproximadamente 500 ovejas se encontraba en un cercado con pastor eléctrico pasando la noche. UAGA desconoce si la administración, tras la realización de la necropsia a una de las ovejas, determinará que ha sido un lobo el autor de los hechos, o como sucedió en el último ataque (el lunes, en Senés de Alcubierre), que han sido perros silvestres (perros cimarrones). Ante la gravedad de estos hechos y la indefensión de los ganaderos de Monegros, que siguen sumando pérdidas, UAGA exige que la administración adopte medidas urgentes que terminen con esta situación.

La organización agraria insta a la administración a dar instrucciones a los ganaderos de cómo proceder, ya sea, poniendo cámaras de grabación para determinar quién está realmente detrás de estos ataques; captura de los perros, si fuera el caso; etc…

UAGA destaca una vez más la importante labor medioambiental que realiza la cabaña de ovino en territorios despoblados como es la Comarca de Monegros. Lamentablemente los ganaderos se tropiezan cada día con más obstáculos para continuar con su trabajo. Tras los últimos ataques, para proteger a sus rebaños y evitar daños, los ganaderos se ven obligados a recoger todos los días las ovejas a las explotaciones (parideras o instalaciones ganaderas), lo que les supone un gran perjuicio económico en la rentabilidad de sus explotaciones. Por un lado, les impide realizar un pastoreo continuo de esas zonas, y les aboca a la pérdida de unos recursos pastables muy necesarios para ahorrar en costes de alimentación. Por otro lado, al guardar todas las noches el ganado en la explotación, los animales se consumen los recursos destinados a pasar el invierno, y les obligará a comprar pienso más adelante.