Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón

EL RETO CLIMÁTICO EN LA AGRICULTURA ARAGONESA

EL RETO CLIMÁTICO EN LA AGRICULTURA ARAGONESA

Con motivo de la convocatoria de “Huelga Mundial por el Clima”, la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón, UAGA-COAG, destaca que el nuevo escenario climático, en el que son protagonistas la sequía y las virulentas tormentas de granizo, ya está condicionando la actividad agraria. Por ese motivo, la organización es miembro de la “Alianza por la Emergencia Climática Aragón” y participa esta tarde en la manifestación que tendrá lugar a las 19h. en Zaragoza.

Para poner freno a los efectos del cambio climático, UAGA trabaja en la divulgación de una serie de medidas o buenas prácticas:

 

  • Agricultura y GANADERIA ecológicas. Es patente el aumento de consumo y producción de cultivos ecológicos. Poco a poco sectores como la fruta o el vino están entrando con seriedad en ecológico. Sin embargo, aún falta mucho camino por recorrer en el sector de ganadería ecológica. Sin ella, será difícil la reconversión de los cultivos extensivos.

 

  • Creación de regadíos. Cada vez son más las explotaciones agrícolas las que se ven en la necesidad de apostar por el regadío para asegurarse una cosecha mínima. Es preciso entender que no se persigue “regar más hectáreas” sino “regar más explotaciones”. De esta manera, las explotaciones de leñosos (fruta, almendro y olivar) se garantizan algo de producción y las explotaciones ganaderas se pueden asegurar un mínimo de alimentación para el ganado.

 

  • Agricultura de conservación. Esta práctica permite afrontar mínimamente las sequías y reduce el consumo de combustible. También aumenta el “secuestro de CO2” en la tierra.

En 2008, se hacía siembra directa en 16.000 hectáreas en Aragón. Actualmente, son ya 130.000 hectáreas y  siguen aumentando.

 

  • Cultivos leñosos. Son la única alternativa en muchas zonas de UAGA señala que es imprescindible conseguir que estos cultivos, tan interesantes desde el punto de vista del empleo y el medio ambiente, no sean sustituidos a causa de la escasa rentabilidad. En Aragón hay más de 700.000 olivos que actualmente secuestran 80.000 Tn. de CO2. Su desaparición supondría más emisiones que todos los incendios forestales que han sucedido en Galicia en los últimos 10 años.

 

  • Abono orgánico. La creciente ganadería industrial es fruto de un modelo de consumo urbano y global. Si se utiliza de forma eficiente el principal residuo, que son los estiércoles, se puede lograr que los abonos orgánicos sustituyan a los abonos de síntesis química, mucho más contaminantes en su fabricación y transporte. UAGA indica que hay que mejorar en la aplicación y logística, evitando la contaminación de acuíferos.

 

  • Ganadería extensiva. Mientras el consumidor no vuelva a apostar por modelos de consumo más sostenibles, la ganadería extensiva (ovino y vacuno) ha de contar con apoyos públicos fuertes que le permitan compensar la hostilidad del mercado a este tipo de producciones. La biodiversidad, la prevención de incendios y la estructura productiva que lleva en nuestros pueblos varios siglos, no pueden desaparecer por una moda consumista

 

  • Explotaciones ganaderas con base territorial. Las importaciones masivas de cereal y soja tienen que ser sustituidas paulatinamente por forrajes locales, especialmente en el caso de rumiantes, ya que las emisiones de metano son compensadas por la captura del cultivo forrajero en cercanía.